sábado, 8 de diciembre de 2007

A ver si esta vez se nos da


Después de varios años de apatía, tristeza, desorden, chatura, berretaje y afano, Comodoro tiene la oportunidad de cambiar. No por que el pibe Buzzi sea Gardel, sino porque ha despertado interés, atención y recelo. Los tres son sentimientos poderosos, cercanos a la pasión, que es lo que ha faltado en estos lustros en la ciudad.
Bueno don Martín, desde acá destapamos un champú a su salud y estaremos mirándolo de cerca. No se equivoque ni se deje equivocar, vió. Y esté atento a los que muestren la hilacha, porque como decía Wilde, uno podría simular una pasión que no sintiera, pero no podría simular una que lo arrasara como el fuego.

Salud, pibe, y aféitese la barba que a usted le queda fea.

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