lunes, 24 de diciembre de 2007

Feliz Navidad!


Los integrantes del ComodoroBlog le deseamos a los queridos ciudadanos una feliz navidad, y les hacemos llegar el saludo del gran H. G. Moore, de viaje por Turquía hsta la semana que viene. Dice que a su regreso trae novedades increíbles sobre personajes locales, especialmente tres periodistas comodorenses que no saben cómo hacer para seguir percibiendo el sobre de la felicidad en los nuevos tiempos que corren.
Salud y pesetas!

miércoles, 12 de diciembre de 2007

Me tenés podrido, me tenés...

Cien años de petróleo y los pescados se vuelven locos. Se maman, festejan y cantan como si ellos hubieran estado ahí, como si realmente fueran responsables del descubrimiento, como si el mero transcurrir del siglo los tornara héroes de los pozos legendarios.
Uno los ve caminando y le salen miles de piernas de las caderas listas para patearles los culos petiteros. Se saludan, se reconocen probos, se abrazan como putos y como siempre, se maman. Hablo de nuestros patéticos empresarios, de nuestros nuevos ricos rebosantes de grasa, de estos gorditos con humos variados que rinden pleitesía a los porteños mediocres que comandan como almirantes de aguas dulces las empresas de los extranjeros. Los extranjeros que sí tienen razones para festejar, en sus remotos palacios, cien años de buenos negocios a costa de nuestras riquezas entregadas.
Métanse el petróleo en el culo, mandriles necios. Los honores no son suyos, aunque de tan tontos sueñen con ellos.
Me tienen re podrido.

sábado, 8 de diciembre de 2007

A ver si esta vez se nos da


Después de varios años de apatía, tristeza, desorden, chatura, berretaje y afano, Comodoro tiene la oportunidad de cambiar. No por que el pibe Buzzi sea Gardel, sino porque ha despertado interés, atención y recelo. Los tres son sentimientos poderosos, cercanos a la pasión, que es lo que ha faltado en estos lustros en la ciudad.
Bueno don Martín, desde acá destapamos un champú a su salud y estaremos mirándolo de cerca. No se equivoque ni se deje equivocar, vió. Y esté atento a los que muestren la hilacha, porque como decía Wilde, uno podría simular una pasión que no sintiera, pero no podría simular una que lo arrasara como el fuego.

Salud, pibe, y aféitese la barba que a usted le queda fea.